Qué firmas cuando contratas una herramienta de IA
El precio se discute una semana. Las dos cláusulas que deciden lo que cuesta irte no las lee nadie.
13 apartados·23 minutos de lectura·acaba con doce preguntas
- Veintitrés páginas encima de la mesa
- Esto caduca, y una parte va sin comprobar
- Las siete cláusulas, y dónde están escondidas
- Entrenar con tus datos no es una cuestión de confianza
- El artículo 28, letra a letra, y las dos que se caen
- El tope de responsabilidad, contra el dinero de verdad
- Por token o por asiento: la cuenta y el eje
- El cambio unilateral de modelo
- El modelo: lo que cuesta irse
- Simulador: cuánto cuesta cambiar de proveedor
- Ejercicios resueltos
- Se cruza con
- Quiz — Qué firmas cuando contratas una herramienta de IA
Veintitrés páginas encima de la mesa
Marta Bermejo ya tiene el sistema funcionando. El plan de noventa días del módulo anterior cerró con cuatro números mejores que los del día uno. Ahora el proveedor le manda el contrato de empresa para firmar: veintitrés páginas, seis de ellas de definiciones.
Se lo enseña al abogado del despacho de al lado. Le dice lo de siempre. «Es el contrato estándar del sector, no vas a cambiar ni una coma.» Y tiene razón en la mitad: no la va a cambiar. Pero lo que dicen esas comas decide si la herramienta le sirve o la ata, y eso se puede leer antes de firmar aunque no se pueda negociar.
Marta se pasó una semana discutiendo el precio. En juego había 150,45 € al mes, que es lo que separa a las dos tarifas. Son 1.805 € al año, un 8% del ahorro que produce el sistema. Mientras tanto no leyó dos cláusulas que, el día que quiera cambiar de proveedor, valen 1.247 € de golpe.
Este módulo es la otra mitad de Riesgos. Allí están el RGPD y el Reglamento de IA: qué te obliga la norma. Aquí está el papel que firmas tú. Son cosas distintas y la segunda casi nunca se enseña.
| La pregunta | La respuesta corta |
|---|---|
| ¿Entrenan con lo que mando? | Depende del plan, no del proveedor. Y si entrenan, dejan de ser tu encargado |
| ¿Quién responde si el borrador hace daño? | Tú. El tope del contrato cubre el 1,5% de un año de error esperado |
| ¿Qué me llevo si me voy? | Lo que diga la cláusula de devolución, y el plazo importa más que la lista |
| ¿Cuánto cuesta irme? | Entre 748 € y 6.437 €. Mismo trabajo técnico, ocho veces y media |
Las cuatro se contestan leyendo siete cláusulas. Leerlas son veinte minutos.
📋 Guía docente del módulo
Objetivos
- Localizar en un contrato de proveedor de IA las siete cláusulas que mueven dinero, y decir cuánto mueve cada una.
- Distinguir lo que impone el RGPD al contrato de encargo de lo que es práctica de mercado negociable.
- Comparar un precio por token con un precio por asiento y calcular el volumen en el que se cruzan.
- Calcular el coste de cambiar de proveedor descomponiéndolo en sus cuatro partidas.
- Decidir si compensa pagar más por una cláusula mejor, con la probabilidad de usarla dentro de la cuenta.
Resultados de aprendizaje
- RA1. Enumerar el contenido mínimo del contrato de encargo del tratamiento y señalar las dos letras que se negocian a la baja.
- RA2. Comparar el tope de responsabilidad de un contrato con el coste esperado del error del propio proceso, y expresarlo en porcentaje.
- RA3. Calcular el punto de cruce entre tarifa por consumo y tarifa por puesto, y decir qué eje crece en cada negocio.
- RA4. Estimar el coste de salida de un proveedor a partir de permanencia, devolución de datos y preaviso de cambio de modelo.
- RA5. Resolver un dilema de compra de cláusula con un umbral de probabilidad, en vez de con una intuición.
Bibliografía de referencia
Las cuatro primeras son norma y se citan por artículo. Las cuatro últimas son literatura, con año y revista.
- Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD), artículo 28: contrato de encargo del tratamiento. El apartado 3 lista el contenido mínimo en ocho letras; el 2 regula los subencargados y el 10 dice qué pasa cuando el encargado decide por su cuenta.
- RGPD, artículo 33.2: el encargado notifica al responsable sin dilación indebida cualquier violación de seguridad. Quien avisa a la autoridad sigues siendo tú.
- RGPD, artículo 82.2: el encargado responde solo de las obligaciones que el Reglamento le impone a él, o de haber actuado al margen de tus instrucciones. Frente al cliente respondes tú.
- Reglamento (UE) 2024/1689 de inteligencia artificial: reparte obligaciones entre proveedor y responsable del despliegue, no fija el clausulado comercial. El artículo 25, sobre responsabilidades en la cadena de valor, y las cláusulas contractuales tipo de la Comisión para compra pública de IA quedan por confirmar: ver el aviso de abajo.
- Williamson, O. E. (1985). The Economic Institutions of Capitalism, Free Press. La especificidad del activo: por qué una inversión que solo vale con este proveedor cambia quién manda en la renovación.
- Klein, B., Crawford, R. G. y Alchian, A. A. (1978). Vertical Integration, Appropriable Rents, and the Competitive Contracting Process, en Journal of Law and Economics, 21(2). El atraco contractual, que es exactamente lo que pasa en la segunda renovación.
- Farrell, J. y Shapiro, C. (1988). Dynamic Competition with Switching Costs, en RAND Journal of Economics, 19(1). Qué precio pone un proveedor cuando sabe lo que te cuesta irte.
- Hart, O. y Moore, J. (1988). Incomplete Contracts and Renegotiation, en Econometrica, 56(4). Ningún contrato prevé todo, así que lo importante es quién decide lo no previsto.
Carga de trabajo estimada
| Actividad | Horas |
|---|---|
| Lectura y estudio del material | 5 |
| Simulador | 2 |
| Ejercicios resueltos y por cuenta propia | 4 |
| Aplicación a un caso propio: leer un contrato que ya tengas firmado | 2 |
| Quiz y repaso | 2 |
| Total | 15 |
Evaluación: se supera con un 70% o más en el quiz de doce preguntas. Los contenidos entran en el examen final del máster.
Esto caduca, y una parte va sin comprobar
Los artículos del RGPD que se citan aquí llevan vigentes desde 2018 y se citan por número. La normativa de IA no está en ese sitio. El Reglamento europeo se aplica por tramos, su calendario se ha retocado más de una vez y hay desarrollos y guías saliendo cada trimestre. Cualquier fecha o artículo suyo hay que mirarlo en el texto consolidado antes de apoyar una decisión encima.
Y una honestidad sobre cómo se escribió esta página. Dos citas del Reglamento de IA van marcadas «por confirmar». Son el artículo 25, sobre responsabilidades en la cadena de valor, y las cláusulas contractuales tipo de la Comisión para la compra pública de IA. Ninguna de las dos se ha contrastado con la fuente. Van señaladas porque el error caro de este proyecto ya ocurrió una vez: se publicó una norma que llevaba ocho meses derogada, con la cifra correcta y la norma muerta. Que un dato se repita en diez circulares no lo mantiene vivo.
Lo que sigue es formación, no asesoramiento jurídico. Para firmar de verdad, con esto delante la conversación con un abogado dura una hora en vez de cinco.
Las siete cláusulas, y dónde están escondidas
Un contrato de herramienta de IA tiene tres capas. El contrato marco, que habla de dinero y de plazos. El anexo de tratamiento de datos, que es el del artículo 28. Y la política de uso aceptable, que el marco incorpora por referencia y casi nunca se abre.
La tercera capa es la traicionera. Se modifica sin firmar nada, porque el marco dice que la versión vigente es la publicada en su web. Ahí es donde viven las líneas sobre retirada de modelos y sobre qué usos están prohibidos.
| Cláusula | Qué preguntar | Qué mueve en Bermejo |
|---|---|---|
| 1. Entrenamiento | ¿Usáis lo que mando para mejorar el modelo? ¿En qué plan deja de ser así? | Si entrenan, deja de ser encargado |
| 2. Retención | ¿Cuánto guardáis, para qué y quién puede mirarlo? | Son tres preguntas, no una |
| 3. Dónde se procesa | ¿La región es un compromiso del contrato o una casilla del panel? | Y qué pasa el día que se cae esa región |
| 4. Artículo 28 | ¿Están las ocho letras? ¿Con qué plazo la devolución y qué queda de la auditoría? | De aquí sale lo que te llevas |
| 5. Responsabilidad | ¿Cuál es el tope y contra qué lo comparo? | 210,57 €, contra 14.058 € al año |
| 6. Precio | ¿Por consumo o por puesto? ¿Qué crece en mi negocio? | 17,55 € frente a 168 € al mes |
| 7. Cambio de modelo | ¿Pueden retirar la versión que uso, y con cuánto aviso? | Entre 308 € y 1.437 € de revisión |
Las siete caben en un folio. Lo que no cabe es la costumbre de leerlas.
Entrenar con tus datos no es una cuestión de confianza
La pregunta se hace mal. «¿Sois de fiar?» no tiene respuesta útil. La pregunta con respuesta es otra: ¿qué dice el papel que podéis hacer con lo que os mando?
Y hay que partirla en tres, porque son tres decisiones distintas del proveedor y suelen estar en párrafos separados.
- Entrenamiento. ¿Entra lo que mando en el entrenamiento de sus modelos? En los planes de empresa la respuesta normal es que no. En los gratuitos, la normal es que sí.
- Retención. ¿Cuánto tiempo lo guardan aunque no entrenen? Treinta días es una cifra habitual, y el motivo declarado suele ser vigilar los abusos.
- Acceso humano. ¿Puede una persona del proveedor leer lo que mando? Casi siempre sí, para investigar un abuso denunciado. Eso también es una comunicación de datos.
La primera tiene además una consecuencia jurídica que se pasa por alto. Si el proveedor entrena con tus datos, está decidiendo una finalidad suya: mejorar su producto. Eso ya no es tratar por tu cuenta y siguiendo tus instrucciones.
El artículo 28.10 del RGPD lo resuelve de una manera incómoda. Un encargado que determina los fines del tratamiento pasa a ser responsable respecto de ese tratamiento. Traducido: el anexo de encargo que has firmado no cubre esa parte, porque esa parte ya no es encargo.
Por eso «entrenamos con tus datos salvo que lo desactives» no es una preferencia de configuración. Es un cambio de papeles.
El artículo 28, letra a letra, y las dos que se caen
En Riesgos quedó dicho que hace falta contrato de encargo. Aquí se mira el que te han pasado. El apartado 3 del artículo 28 dice lo que ese contrato tiene que contener, y son ocho letras.
| Letra | Qué exige | Cómo llega en la práctica |
|---|---|---|
| a | Tratar solo siguiendo instrucciones documentadas tuyas | Suele estar. Las instrucciones son el propio contrato |
| b | Confidencialidad de quien accede | Suele estar y no da problemas |
| c | Las medidas de seguridad del artículo 32 | Llega como un anexo técnico largo |
| d | Condiciones para subcontratar | Autorización general, con lista publicada y preaviso |
| e | Ayudarte a atender los derechos de los interesados | Suele estar, a veces con coste |
| f | Ayudarte con seguridad, brechas y evaluación de impacto | Suele estar |
| g | Devolver o suprimir los datos al terminar | Aquí se negocia el plazo, y el plazo es el que duele |
| h | Permitirte auditorías e inspecciones | Suele convertirse en «te damos el informe del auditor» |
Las seis primeras vienen hechas y son casi idénticas en todos los proveedores. Las dos últimas son las que cambian.
La letra g decide lo que te llevas. No basta con que diga que devuelven. Importa en qué plazo, en qué formato y si el borrado es automático al vencer. Un contrato que borra a los treinta días del fin y devuelve «previa solicitud» te pone un reloj encima justo cuando estás ocupada migrando.
La letra h casi nunca sobrevive entera. Ningún proveedor grande deja que seis gestorías distintas le auditen los servidores, y es razonable. Lo que te dan es un informe de certificación anual. Es mejor que nada y no es lo que pone la letra.
Y la letra d tiene una trampa de calendario. La autorización general significa que pueden cambiar de subencargado avisando. Tu derecho es oponerte, y oponerse en la práctica quiere decir irse. Lo cual nos lleva a la cuenta que importa.
El tope de responsabilidad, contra el dinero de verdad
Esta es la cláusula que más gente se salta y la que más dice. Casi todos los contratos de este tipo limitan lo que el proveedor te puede llegar a pagar. La forma habitual: lo que le hayas pagado tú en los doce meses anteriores.
No es una norma. Es práctica de mercado, y está en todas partes. Pongámosle números de Bermejo.
El consumo del proceso de correos son 17,55 € al mes, que salen del módulo 4. Doce meses de eso son 210,57 €. Ese es el tope.
Ahora el otro lado. En Verificación quedó medido que el 8% de los borradores lleva un error y que el revisor detecta el 60%. Eso son 44,8 errores al mes llegando al cliente, a 26,15 € de coste esperado cada uno: 1.171,52 € al mes, o 14.058 € al año.
El tope cubre el 1,5% de eso. Con la tarifa por puesto sube a 2.016 € y cubre el 14,3%, que sigue siendo casi nada.
La lectura no es que el proveedor sea un abusón. Es que el riesgo de la salida es tuyo y el contrato lo dice con todas las letras, normalmente en una página que empieza con «EN NINGÚN CASO».
Y de ahí sale la consecuencia de gestión de todo el máster. Los 1.129 € al mes de revisión humana del módulo 4 no son una ineficiencia que se quitará con un modelo mejor. Son la prima de un seguro que nadie te vende, porque el tope del contrato no cubre ni el 2% del daño esperado. Ese es el motivo económico de que la revisión sea el 93,1% del coste y siga ahí.
Por token o por asiento: la cuenta y el eje
Dos formas de cobrar lo mismo. Por consumo, tantos euros el millón de tokens. Por puesto, tantos euros al mes por persona con acceso.
En Bermejo, con 2.928 tokens de entrada y 250 de salida por correo, sale 0,012534 € el correo. Con 1.400 correos al mes son 17,55 €.
El plan por puesto del proveedor cuesta 28 € por persona y mes. Seis personas: 168 €. Casi diez veces más.
Cruce = 168 ÷ 0,012534 = 13.403 correos
Ese es el volumen al que las dos tarifas cuestan lo mismo. Bermejo está en 1.400. Le faltan casi diez veces su correo para que el puesto compense.
Hasta aquí parece resuelto. No lo está, y por dos motivos.
El primero es el eje. El puesto crece con las personas y no con el trabajo. El token crece con el trabajo y no con las personas. Mira cuál de los dos se mueve en tu negocio.
| Qué pasa | Por token | Por asiento |
|---|---|---|
| Hoy | 17,55 € | 168 € |
| Contrata a tres personas más, mismo correo | 17,55 € | 252 € |
| Triplica el correo con las mismas seis | 52,64 € | 168 € |
Todo el máster va de hacer más trabajo con las mismas seis personas. Ese es el eje que se mueve en Bermejo, y es el que castiga la tarifa por token.
El segundo motivo es más importante. Los dos planes no venden lo mismo. El de puesto suele traer dentro el panel de administración, el registro de uso, la elección de región, el compromiso de no entrenar y el anexo del artículo 28 ya firmado. En el plan de autoservicio, algunas de esas cosas hay que pedirlas y otras no existen.
Así que la comparación honesta no es 17,55 € contra 168 €. Es 17,55 € contra 168 € con el contrato que necesitas dentro. Antes de decidir por precio, haz la lista de qué incluye cada plan. La diferencia son 150,45 € al mes, un 8% del ahorro anual del sistema. No es donde está la decisión.
El cambio unilateral de modelo
Casi todos los contratos incluyen una línea parecida a esta: el proveedor puede modificar, actualizar o retirar versiones del modelo. Parece administrativa. No lo es.
En el módulo 4 ya salió el coste de revalidar cuando cambia el modelo: media jornada, una o dos veces al año, pasando otra vez el conjunto de prueba. Eso es lo que cuesta cuando te avisan con tiempo.
Cuando no te avisan, la cuenta es otra. El prompt está afinado contra un comportamiento concreto. Si ese comportamiento cambia de un día para otro, la tasa de error que mediste deja de valer. Y mientras no vuelves a medirla, el equipo revisa más: sube el minuto por correo, que es la partida grande.
Lo que hay que buscar en el papel son tres cosas. Un preaviso mínimo de retirada. La posibilidad de fijar una versión con fecha de fin de vida publicada. Y el derecho a rescindir sin penalización si el cambio te rompe el caso de uso.
Ahora la parte honesta. Una gestoría de seis personas no consigue ninguna de las tres. Eso no convierte la cláusula en inútil: convierte en obligatoria la decisión de diseño del módulo 11. Que cambiar de modelo sea cambiar dos líneas y volver a pasar el conjunto de prueba.
Esa decisión es gratis el primer día y carísima el año siguiente. Y es la única de las siete cláusulas que firmas contigo misma.
El modelo: lo que cuesta irse
Las cláusulas anteriores se juntan en un solo número, y es el número que importa. Cuánto cuesta cambiar de proveedor.
Salir = R + D + (V × m ÷ 60) × T × h + P × c
Cinco letras y dos constantes del despacho. R son las horas de rehacer el prompt y revalidar, por la hora cargada. D, las de reconstruir lo que no te devuelven. V es el correo del mes, m los minutos extra que se revisa cada uno mientras nadie se fía del sistema nuevo, T los meses que dura esa desconfianza y h la hora, que en Bermejo es una hora cargada de 22 €. P son los meses de permanencia que te quedan y c la cuota.
Fíjate en qué cláusula gobierna cada término. La devolución de datos manda en D. El preaviso de cambio de modelo manda en m y en T. La permanencia manda en P. Y el precio, en c.
Los dos primeros términos son trabajo técnico y son casi iguales en cualquier contrato. Los dos últimos son papel. Lo que firmaste decide más de la mitad de la factura de irte.
Simulador: cuánto cuesta cambiar de proveedor
Arranca con el contrato que le han pasado a Marta: 168 € al mes, ocho meses de permanencia por delante, devolución solo del historial y treinta días de aviso si retiran el modelo. Salen 2.679 €, que son 1,43 meses del ahorro que produce el sistema. Ahora pon la permanencia a cero y mira cuánto de la recta desaparece. Después vuelve a ponerla y cambia el aviso a «el día que lo retiran»: el papel no ha cambiado, y la cuenta sí.
Mira las dos rectas juntas. La distancia entre ellas no es trabajo, ni datos, ni tecnología: es una sola cláusula. Y mira cuál de las cuatro lecturas de arriba es la más grande en casi todas las configuraciones.
Modelo juguete, y conviene saber de qué. Lo que sale de la norma: nada de esta cuenta, y es importante decirlo. El artículo 28 obliga a que haya devolución o supresión, pero no fija plazos ni formatos, así que el término D es contractual entero. Lo que es práctica de mercado observada: el tope de doce mensualidades y la autorización general de subencargados. Lo que está inventado: las 20 horas de revalidar, las 8 y 24 horas de reconstruir, y los minutos extra de cada escenario —0,3 con seis meses de aviso, 1,4 con treinta días y 2,8 sin ninguno—. Ninguno está medido en ninguna parte. Se equivocan todos en la misma dirección, a la baja: fuera quedan leer el contrato nuevo, formar otra vez al equipo y los casos raros que aparecen en la segunda semana. Lo que sí es fiel es la forma. La pendiente de la recta negra es exactamente la cuota por los meses de permanencia y nada más, y la partida de revisión doble sigue siendo la mayor en casi todas las combinaciones, como en el módulo 4.
✍️ Ejercicios resueltos
Ejercicio 1 — Las veintitrés páginas, en veinte minutos. Marta tiene el contrato delante y una reunión en media hora. Las condiciones son estas: pagan por puesto a 28 € y son seis; permanencia de doce meses con renovación automática; devolución del historial pero no del índice documental; treinta días de aviso para retirar un modelo; tope de responsabilidad en doce mensualidades. Di qué mueve cada cláusula y cuál hay que mirar primero.
Ver la solución
Paso 1 — El precio. 28 × 6 = 168 € al mes por puesto, frente a 17,55 € por consumo. La diferencia son 150,45 € al mes y 1.805 € al año. Sobre un ahorro anual de 22.405 €, un 8%.
Paso 2 — El tope. Doce mensualidades de 168 € son 2.016 €. El coste esperado del error del proceso es de 14.058 € al año. El tope cubre el 14,3%, y si pagara por consumo cubriría el 1,5%.
Paso 3 — La devolución. Sin el índice documental hay que reconstruirlo. Son 24 horas a 22 €: 528 € el día que se vaya.
Paso 4 — El aviso de treinta días. Un mes de transición con 1,4 minutos extra de revisión por correo. 1.400 × 1,4 = 1.960 minutos, o sea 32,67 horas, a 22 €: 718,67 €.
Paso 5 — La permanencia. Doce meses a 168 € son 2.016 € si tiene que salir el primer día, y 1.008 € si sale a mitad de año. La renovación automática es lo que convierte un año en dos.
Paso 6 — El orden de lectura. Primero la permanencia y la renovación, porque es el número mayor y el único con fecha de caducidad para actuar. Después la devolución. Después el aviso de modelo. El precio, el último.
Marta discutió el precio una semana, y lo que había en juego eran 1.805 € al año. Las dos cláusulas que no leyó —devolución y aviso— valen 1.247 € juntas el día que se va, y la permanencia otros 2.016 €. La regla que sale de aquí: lee primero la cláusula que no puedes deshacer después. El precio se renegocia en cada renovación; la permanencia, no.
Ejercicio 2 — ¿Compensa pagar por la cláusula buena? El proveedor ofrece dos versiones del mismo producto. La estándar cuesta 168 € al mes, con doce meses de permanencia, devolución solo del historial y treinta días de aviso. La de empresa cuesta 245 €, sin permanencia, con devolución completa en treinta días y seis meses de aviso con versión fijada. ¿Compensa pagar la diferencia?
Ver la solución
Paso 1 — El sobrecoste. 245 − 168 = 77 € al mes, o sea 924 € al año. Eso se paga siempre, se vaya o no se vaya.
Paso 2 — Lo que cuesta salir de la estándar. Suponiendo que decida irse a mitad de la permanencia, le quedan seis meses. 440 € de revalidar, 176 € de reconstruir, 718,67 € de revisión doble y 1.008 € de permanencia: 2.342,67 €.
Paso 3 — Lo que cuesta salir de la de empresa. 440 € de revalidar, nada de reconstruir, 308 € de revisión doble y nada de permanencia: 748 €.
Paso 4 — La diferencia. 2.342,67 − 748 = 1.594,67 €. Pero eso solo se cobra el año en que se vaya.
Paso 5 — El umbral. Compensa si 924 ≤ p × 1.594,67, donde p es la probabilidad de cambiar de proveedor ese año. Despejando: p = 58%.
Paso 6 — El veredicto. ¿Hay un 58% de que Marta cambie de proveedor este año? Casi seguro que no. Así que no compensa, y la decisión correcta es la estándar más la decisión de diseño: que cambiar de modelo sea cambiar dos líneas. Eso cuesta cero y se lleva por delante buena parte de las 20 horas de revalidar.
La portabilidad se compra dos veces y solo una es cara. La cara se la compras al proveedor y cuesta 924 € al año. La barata te la compras tú el primer día, cuando decides no atar el sistema a un proveedor concreto, y cuesta una conversación. El error clásico es olvidarse de la segunda y luego indignarse con el precio de la primera.
Se cruza con
Este módulo se entiende mejor —o se vuelve otra cosa— junto a este otro. Cruzar dos disciplinas abre cosas que ninguna de las dos abre por su cuenta.
- Negociación · Máster de NegociosTu alternativa manda más que tus argumentos, y el coste de irte es exactamente lo que vale tu alternativa. Un proveedor que sabe que te cuesta 6.437 € cambiar no te sube el precio por maldad: te lo sube porque puede.
Quiz — Qué firmas cuando contratas una herramienta de IA
12 preguntas — se supera con 70% o más.