Marketing Digital y Performance
Marketing Digital

Marketing Digital y Performance

Adquisición, embudos y métricas: cómo saber si cada euro invertido vuelve — y cuándo dejar de escalar.

Diego pone 500 € en anuncios y no sabe si ha ganado o perdido

Diego tuesta café de especialidad y lo vende bajo su marca, Tostado. Un lunes decide probar suerte: mete 500 € en anuncios de Instagram durante dos semanas, con un vídeo en el que se ve el tueste. Al terminar, el panel de Meta le devuelve una fila de números que suenan bien: 62.500 impresiones, 1.000 clics, 20 pedidos y 560 € en ventas atribuidas.

Diego mira los dos números que entiende: ha gastado 500 € y le han entrado 560 €. "Algo he ganado", piensa, y se plantea repetir con el doble de presupuesto.

No ha ganado 60 €: ha perdido 164 €. Falta una cuenta que el panel de Meta no hace nunca, porque no conoce sus costes. El ticket medio de Tostado es de 28 €: dentro lleva 9,90 € de café (2,2 bolsas a 4,50 € puestas en almacén) y 1,30 € entre caja, etiqueta de envío y comisión de la pasarela, o sea 11,20 € de coste variable. Le quedan 16,80 € por pedido, un 60% del ticket. Esos 20 pedidos no le trajeron 560 €, le trajeron 20 × 16,80 = 336 € de margen. Menos los 500 € de pauta: −164 €.

Y de ahí sale la división que ordena el módulo. Si de cada euro facturado se queda 0,60 €, para no perder necesita facturar 1 / 0,60 = 1,67 € por euro de publicidad: le hacían falta 835 € de ventas, o 30 pedidos en vez de 20. Se quedó a diez de empatar y creyó que había ganado. Todo lo que viene existe para que esa cuenta la hagas antes de darle a "publicar campaña".

📋 Guía docente del módulo

Objetivos

  • Mapear el ecosistema digital (buscadores, social, email, afiliados) y el rol de cada canal en el embudo.
  • Dominar la cadena de métricas del embudo pagado: impresiones, CTR, CPC, conversión, CPA y ROAS.
  • Usar la relación LTV:CAC como criterio para escalar o frenar la inversión en adquisición.
  • Cuestionar la atribución last-click y razonar en términos de incrementalidad.

Resultados de aprendizaje

  • RA1. Calcular clics, conversiones, CPA y ROAS de una campaña a partir de presupuesto, CPC, tasa de conversión y ticket medio.
  • RA2. Determinar el ROAS mínimo de equilibrio de un negocio a partir de su margen, y decidir si una campaña es rentable.
  • RA3. Distinguir CPA de CAC y calcular ambos correctamente incluyendo todos los costes de adquisición.
  • RA4. Evaluar la salud de un modelo de adquisición con la relación LTV:CAC y justificar la decisión de escalar.
  • RA5. Explicar dos fallas del modelo last-click y describir cómo un test de incrementalidad las corrige.

Bibliografía de referencia

  • Kaushik, A.: Web Analytics 2.0, Sybex.
  • Ryan, D.: Understanding Digital Marketing, 5.ª ed., Kogan Page.

Carga de trabajo estimada (12–15 h)

  • Lectura y estudio del contenido: 4–5 h
  • Simulador de campaña y análisis de métricas: 3–4 h
  • Ejercicios resueltos y práctica adicional: 4 h
  • Quiz de evaluación (12 preguntas, se supera con un 70% o más) y repaso: 1–2 h

De dónde salen las 20.000 visitas: el ecosistema, canal a canal

Antes de comprar tráfico conviene saber cuál se tiene. Tostado recibe 20.000 visitas al mes y convierte al 2%: 400 pedidos. Pero ese 2% no existe en ninguna parte: es la media ponderada de seis canales muy distintos.

CanalVisitas/mesConv.PedidosLógica económica
SEO (orgánico en buscadores)6.4001,5%96No paga por clic; lleva año y medio escribiendo guías de molienda. Rinde lento y se acumula
Directo (teclea la marca)3.8002,2%84Gente que ya sabe quién es: coste marginal cero, crece con lo demás
Instagram orgánico2.6000,9%23Construye comunidad; vende poco y su alcance lo decide el algoritmo
Meta Ads (social pago)4.2001,1%46Genera demanda en quien no le buscaba: mucho alcance, poca conversión
Google Ads (SEM)1.8004,5%81Captura demanda que ya existe: convierte alto, subasta cara
Email1.2005,8%70El más barato y el que mejor cierra, pero solo llega a quien ya tenía
Total20.0002,0%400La media del informe

Lee la tabla al revés y aparece la primera consecuencia práctica: el 2% no es una propiedad de su web, es el peso relativo de sus canales. Si Diego triplica Meta Ads y pasa de 4.200 a 12.600 visitas de pauta, la tienda hace 493 pedidos sobre 28.400 visitas y la conversión media baja al 1,7% sin tocar una línea de la página. Cuando alguien diga "se nos ha caído la conversión", la primera pregunta no es qué pasa en la web, sino qué ha cambiado en el mix.

Falta el séptimo canal, que Diego apenas usa: los afiliados. Un blog de café le enlaza por el 10% de lo que venda. Pagar solo por resultado suena inmejorable y por eso es tramposo: esos 2,80 € dejan el margen del pedido en 14 €, y los afiliados de cupones aparecen con el carrito lleno para cobrar una venta hecha.

8.000 seguidores que le llegan a 600 personas

Diego está orgulloso de sus 8.000 seguidores en Instagram y los cuenta como suyos. No lo son: el alcance orgánico de una cuenta de ese tamaño ronda el 7-8%, así que sus fotos las ven unas 600 personas. Su lista de correo tiene 3.400 suscriptores, llega al 100% de las bandejas y le abre el 38%: 1.292 personas. Menos de la mitad de contactos y el doble de alcance, porque el correo es suyo y los seguidores están alquilados. De ahí la distinción que ordena el gasto de cualquier marca:

  • Medios propios: los controla. Web, blog, la lista de 3.400 correos. Cuestan tiempo, no puja, y se acumulan: la guía que escribió hace catorce meses sigue trayendo visitas.
  • Medios ganados: no se compran. Las 12 cafeterías que escriben "Café: Tostado" en su pizarra, la reseña de un blog, el cliente que sube la foto: los que mejor convierten y los únicos que no puedes encargar por teléfono.
  • Medios pagados: los alquila. Escalan en un clic y se apagan en otro: el día que deje de pagar, esas 4.200 visitas de Meta desaparecen. Zara construyó un imperio con en torno al 0,3% de sus ventas en publicidad, frente al 3-4% habitual en moda; Hawkers facturó decenas de millones en gafas con una máquina de anuncios en Facebook, y cuando se encareció no tenía debajo ningún activo propio.

La regla sana no es "lo pagado es malo", sino que lo pagado alimente lo propio: de los 46 pedidos de Meta, lo valioso son los correos que entran en la lista. La campaña que solo produce ventas es un alquiler; la que produce base propia, una compra.

La cadena: de 62.500 impresiones a 336 € de margen

Vuelve a los 500 € del principio. Toda campaña pagada es la misma cadena multiplicativa:

62.500 impresiones → (CTR 1,6%) → 1.000 clics → (conversión 2%) → 20 pedidos → (× 28 €) → 560 €

  • Impresiones: veces que se mostró. 62.500 por 500 € son 8 € de CPM (coste por mil impresiones).
  • CTR (click-through rate): 1.000 / 62.500 = 1,6%. Mide si el anuncio interesa a quien lo ve: es la métrica del creativo.
  • CPC (coste por clic): 500 / 1.000 = 0,50 €.
  • Tasa de conversión: 20 / 1.000 = 2%. Mide si la página cierra lo que el anuncio prometió: es métrica de la web, no del anuncio.
  • CPA (coste por adquisición): 500 / 20 = 25 €. También sale como CPC / conversión = 0,50 / 0,02.
  • ROAS (return on ad spend): ingresos atribuidos / inversión = 560 / 500 = 1,12.

En una cadena multiplicativa cada eslabón divide o multiplica todo lo que hay detrás. Si Diego cambia el vídeo y el CTR sube del 1,6% al 3,2%, las mismas 62.500 impresiones dan 2.000 clics, el CPC baja a 0,25 € y el CPA se parte por la mitad, de 25 € a 12,50 €: sin tocar producto, precio ni web. Por eso el orden de sospecha ante una campaña que no sale es creativo, oferta, página y solo al final puja, y casi todo el mundo empieza por la puja. Cuidado además con el CPA de la plataforma: siempre es optimista, porque se apunta conversiones que otros paneles también reclaman. Manda la cifra de tu pasarela.

La trampa del ROAS: mide facturación, no beneficio

El ROAS es la métrica más citada en reuniones y la que más dinero ha hecho perder, porque parece que ya viene dividida: "ROAS 4" suena a ganar cuatro veces lo que pones. Pero cuenta euros facturados, y tú no te llevas facturación: te llevas margen. La cuenta que lo arregla cabe en una línea: ROAS de equilibrio = 1 / margen de contribución.

NegocioMargen de contribuciónROAS de equilibrioQué pasa con un ROAS de 2
Tienda online de Tostado60% (16,80 € de 28 €)1 / 0,60 = 1,67Gana: 0,60 × 2 = 1,20 € por euro, +0,20 €
Canal de cafeterías de Diego47% (4,00 € de 8,50 €)1 / 0,47 = 2,13Pierde 0,06 € por euro: mismo ROAS, otro veredicto
Distribuidor de electrónica25%1 / 0,25 = 4,00Pierde 0,50 € por euro. La mitad

Fíjate en la última columna: un ROAS de 2 es un negocio decente para Diego y una hemorragia para el distribuidor de electrónica. El número solo no dice nada, y la asimetría es cruel: cuanto más fino el margen, más alto ha de ser el ROAS y más difícil es lograrlo, porque pujas contra rivales con más margen. Así han cerrado tiendas enteras con el informe en verde.

La campaña de Diego con esta lente: ROAS 1,12 frente a un equilibrio de 1,67, un 33% por debajo del mínimo. Por pedido: 16,80 € de margen contra 25 € de CPA, −8,20 € cada uno × 20 = los 164 € del principio. Cuando el CPA supera el margen, vender más es empobrecerse más deprisa.

El equilibrio se calcula con el margen de contribución, no con el margen bruto de catálogo: descuenta envío subvencionado, comisiones, embalaje y sobre todo devoluciones. Si vuelve el 8% de los pedidos, el margen de Diego no es 16,80 € sino 15,46 € y su ROAS de equilibrio pasa de 1,67 a 1,81. Quien vende ropa por internet, con devoluciones del 30-40%, vive o muere por este ajuste.

CPA no es CAC: los 6,50 € que en realidad son 18 €

Diego hace un cálculo rápido de fin de mes: 2.600 € de pauta y 400 pedidos. "Me sale a 6,50 € por pedido, está tirado." Falso por los dos lados a la vez.

Por arriba faltan costes: adquirir clientes no es solo la puja, son también los 600 € del freelance que lleva las campañas, 200 € de herramientas y 200 € del cupón de bienvenida del 10%. Total real: 3.600 €. Por abajo sobran clientes: de esos 400 pedidos, 200 son de gente que ya tenía y vuelve cada seis semanas; adquirirlos no costó nada este mes. Clientes nuevos de verdad: 200.

Con las dos correcciones, CAC = 3.600 / 200 = 18 €, casi el triple de los 6,50 € que había calculado. Esa es la diferencia entre las dos siglas, que se usan como sinónimos todo el rato:

  • CPA, métrica de campaña: presupuesto de esa campaña entre conversiones de esa campaña. Sirve para comparar anuncios entre sí.
  • CAC, métrica de negocio: todo el coste de marketing y ventas del período entre los clientes nuevos del período. Sirve para decidir si el negocio funciona.

El CAC es siempre mayor, y la distancia crece justo cuando el negocio va bien: cuantos más clientes repiten, más conversiones hay que no son adquisición. Confundirlos infla la rentabilidad aparente del marketing.

Por qué Diego puede pagar 18 € por un cliente que le deja 16,80 €

Junta los dos números anteriores y sale algo que parece un error contable: adquirir un cliente cuesta 18 € y su primer pedido deja 16,80 €. Pierde 1,20 € cada vez que consigue un cliente nuevo, 240 € al mes. Y aun así el negocio es bueno, por un dato que no sale en ningún panel de anuncios: el cliente que repite lo hace cada 6 semanas.

Un año tiene 52 semanas, así que un cliente fiel hace 52 / 6 = 8,7 pedidos al año. Pero no todos lo son: de cada 100 clientes nuevos, 40 compran una vez y no vuelven y 60 se quedan alrededor de un año a ese ritmo. La media por cliente captado es (40 × 1 + 60 × 8,7) / 100 = 5,6 pedidos, y de ahí sale el LTV (lifetime value), el margen total que deja un cliente en toda su relación contigo:

LTV = 5,6 pedidos × 16,80 € de margen = 94 €

De ahí la relación que decide si un modelo de adquisición está sano: LTV : CAC = 94 / 18 = 5,2 : 1. La vara clásica pide al menos 3:1, así que Diego no solo puede permitirse pagar 18 € por cliente: se está quedando corto. Con esa regla podría llegar a 94 / 3 = 31 €, y eso abre canales que hoy descarta por caros.

Falta el plazo de recuperación: los 18 € se pagan hoy y de una vez, los 94 € llegan a cachos durante un año. Diego recupera en el segundo pedido (16,80 € no llega, 33,60 € sí), seis semanas después. Un negocio con el mismo 5,2:1 pero recuperación a dieciocho meses puede quebrar por caja mientras la hoja de cálculo dice que gana.

Cuidado con el extremo contrario: una relación de 10:1 no se celebra, se diagnostica — suele significar que inviertes de menos. Y el LTV es una previsión: se calcula con margen y nunca con facturación, se estima sobre cohortes reales, y si tu negocio tiene dos años no puedes afirmar que el cliente dura cinco.

Atribución e incrementalidad: quién se lleva el mérito y quién lo merece

Una clienta de Tostado ve un martes un Reel de Diego mientras hace cola en el súper; no hace nada. El jueves un compañero le habla de café de especialidad y se acuerda. El sábado teclea "tostado café" en Google, pincha en el anuncio de encima del resultado orgánico y compra una bolsa de 12,90 €.

¿Qué canal ha producido la venta? El modelo last-click, que trae por defecto casi toda herramienta de analítica, se la asigna entera al último clic: Google Ads 100%, Instagram cero, el compañero cero. Cómodo, y con dos fallos sistemáticos:

  • Premia al cosechador y castiga al sembrador. El anuncio de marca recoge el mérito de una venta que empezó en un Reel. Si Diego optimiza por last-click verá que Google convierte al 4,5% e Instagram al 0,9%, moverá el presupuesto al buscador... y en tres meses habrá menos gente buscando "tostado", porque nadie sembrará arriba. El embudo se seca por el principio y el panel no avisa.
  • Cuenta ventas que iban a ocurrir igual. Ella ya había decidido comprar cuando tecleó el nombre de la marca: el anuncio no la convenció, se puso en medio del camino y cobró peaje. El last-click apunta esa venta como "generada por la pauta" con toda naturalidad.

Hay modelos que reparten mejor —lineal, en U, decreciente en el tiempo—, pero ninguno resuelve el fondo: todos responden a "¿qué tocó el cliente antes de comprar?". Un modelo de atribución reparte el 100% de las ventas entre canales; por construcción, nunca puede concluir que uno aportó cero.

Incrementalidad: pagar por gente que ya venía

La pregunta correcta es otra: qué ventas no habrían ocurrido sin esta campaña. Eso es la incrementalidad, y se mide como se miden las causas: apagas la campaña a un grupo de control elegido al azar, la mantienes en el expuesto y comparas ventas totales. Es el test A/B del módulo de investigación aplicado al presupuesto de medios.

El caso más humillante del sector lo tiene Diego abierto en su cuenta: pagar por anunciarse cuando alguien busca su propia marca. Esa campaña le lleva 420 € al mes, le trae 1.400 clics a 0,30 € y 84 pedidos, porque quien busca "tostado café" convierte al 6%. Ingresos atribuidos 2.352 €, ROAS 5,6: la mejor campaña de la cuenta, la que su freelance enseña en cada reunión.

Diego la apaga dos semanas. Sus clics de pago desaparecen, claro, pero el resultado orgánico de debajo —que es el primero, porque la marca es suya— recoge a casi toda esa gente: 41 pedidos de tráfico de marca frente a los 42 de las dos semanas anteriores. Un pedido de diferencia, dentro del ruido.

La conclusión es incómoda y precisa: la incrementalidad de esa campaña es prácticamente cero. Los 420 € mensuales no eran publicidad, eran un peaje voluntario por clientes que ya iban a comprarle. Apagarla le devuelve 5.040 € al año, el margen de 300 pedidos sin vender nada. El ROAS 5,6 no mentía: medía muy bien unas ventas que la campaña no produjo.

No es un hallazgo de Diego. eBay apagó en 2012 sus anuncios de marca en un tercio de los mercados de Estados Unidos y el retorno resultó negativo: el tráfico solo migraba del enlace de pago al gratuito de debajo (Blake, Nosko y Tadelis, Econometrica, 2015). Uber desconectó después buena parte de su publicidad digital de resultados y las descargas apenas se movieron.

El experimento simétrico duele al revés: el anuncio de verano de Estrella Damm o el de la Lotería de Navidad salen fatal en cualquier panel de atribución y sin embargo mueven las ventas totales. Antes de recortar un canal porque "no convierte", pregúntate si falla el canal o la herramienta con la que lo miras. Y el test debe durar más que tu ciclo de compra (seis semanas en Tostado) y tener volumen: con 20 pedidos no se concluye nada.

Simulador: campaña pagada y rendimientos decrecientes

Empieza reproduciendo el fracaso del principio: presupuesto 500 €, CPC 0,50 €, conversión 2%, ticket 30 € (el mando va de diez en diez) y margen 60%. El beneficio sale en negativo, como en la realidad. Baja ahora el CPC a 0,25 €, como si el creativo doblara el CTR, y mira cómo el CPA se parte por la mitad. El modelo incorpora rendimientos decrecientes: al escalar, la conversión efectiva cae, porque primero agotas a tu mejor audiencia. Por eso la curva de beneficio sube, se aplana y cae: el presupuesto óptimo casi nunca es "todo lo que puedas".

Clics-
Conversiones-
CPA-
ROAS-
Beneficio neto de campaña-

Modelo simplificado: la conversión efectiva decae con una ley de potencia al escalar por encima de 1.000 €. En campañas reales la curva se estima por escalones de presupuesto, midiendo el CPA marginal de cada uno: el del último euro, no el promedio, decide si seguir. Y ojo, el simulador solo mide la primera compra: con la recurrencia de Tostado, el punto de parada lo marca el LTV.

✍️ Ejercicios resueltos

Ejercicio 1 — Diego prueba las palabras genéricas. Su freelance propone atacar en Google términos como "comprar café de especialidad", donde hay demanda de gente que aún no conoce ninguna marca. Presupuesto 1.200 €, CPC de 0,80 € porque pujan tostadores de toda España, y ese tráfico frío convierte al 1,6%. Ticket 28 €, margen 60%. Calcula clics, pedidos, CPA, ROAS y beneficio, y decide si se hace.

Ver solución paso a paso

1) Clics = 1.200 / 0,80 = 1.500. Pedidos = 1.500 × 0,016 = 24. CPA = 1.200 / 24 = 50 € (comprobación: CPC / conversión = 0,80 / 0,016).

2) Ingresos = 24 × 28 = 672 € → ROAS = 672 / 1.200 = 0,56, frente a un equilibrio de 1,67: un tercio del mínimo. Beneficio = 672 × 0,60 − 1.200 = −796,80 €, o sea 16,80 € de margen contra 50 € de coste: −33,20 € por pedido × 24.

3) Para empatar en la primera compra necesita CPA ≤ 16,80 €: una conversión de 0,80 / 16,80 = 4,76%, el triple de la que tiene; o un CPC de 0,27 €, imposible en esa subasta.

4) Con criterio de LTV, que es el correcto, puede pagar hasta 31 € por cliente nuevo (94 / 3). Sigue por debajo de 50 €, pero bastaría con subir la conversión de ese tráfico al 2,6% (0,80 / 31): eso es una landing para quien no conoce la marca, no una puja distinta.

Lección de gestión: ningún canal es caro o barato en abstracto, lo es contra tu margen y tu recurrencia. Arregla la conversión de ese tráfico antes de volver a pujar.

Ejercicio 2 — ¿Escalar o frenar? Diego quiere subir la inversión de 2.600 € a 6.000 € al mes. Con ese volumen el freelance le cobrará 1.000 € en vez de 600, y herramientas y cupones seguirán en 400 €. Estima pasar de 200 a 320 clientes nuevos. Calcula el CAC medio, el CAC marginal y decide. Después comprueba qué pasa si al ampliar audiencias solo repiten 45 de cada 100 en vez de 60.

Ver solución paso a paso

1) Hoy: 2.600 + 600 + 400 = 3.600 € para 200 clientes nuevos → CAC = 18 €, LTV 94 €, relación 5,2 : 1. Muy sana.

2) Escalado: 6.000 + 1.000 + 400 = 7.400 € para 320 → CAC medio = 23,13 €, relación 4,1 : 1. Visto así, adelante.

3) Pero la media engaña: mezcla los 200 clientes baratos que ya tenía con los nuevos. Decide el CAC marginal, el coste de los clientes extra: (7.400 − 3.600) / (320 − 200) = 31,67 €.

4) El techo que fija la regla de 3:1 es LTV / 3 = 31,33 €. El cliente marginal cuesta 31,67 €: el último tramo del salto ya no paga. No debe frenar, pero tampoco llegar a 6.000 €: el punto de parada ronda los 5.000-5.500 € de pauta.

5) Con retención deteriorada, la media por cliente cae a (55 × 1 + 45 × 8,7) / 100 = 4,5 pedidos y el LTV a 75 €. La relación baja a 3,2 : 1 con el CAC medio y a 2,4 : 1 con el marginal: por debajo de la vara, frenar. El techo por cliente cae de 31,33 € a 25 €.

6) Y la caja: con CAC marginal de 31,67 €, el cliente extra no se paga hasta el segundo pedido, seis semanas después. Escalar es adelantar 3.800 € y recuperarlos mes y medio más tarde: es una decisión de caja tanto como de marketing.

Lección de gestión: el CAC no es un dato del negocio, es una función del volumen: escalar es comprar clientes cada vez más caros, y cuándo parar lo marca la LTV:CAC del euro marginal, nunca la media. Y como el LTV manda en toda la ecuación, la palanca más rentable de un plan de adquisición suele estar fuera de la adquisición: retener mejor sube el techo de lo que puedes pagar por cliente.

Quiz — Marketing Digital y Performance

12 preguntas — se supera con 70% o más.

Se cruza con

Este módulo se entiende mejor —o se vuelve otra cosa— junto a este otro. Cruzar dos disciplinas abre cosas que ninguna de las dos abre por su cuenta.