Esperar y guardar · Nivel 5

Lo que crece sobre
lo que ya creció

Te suben el alquiler un 4%. Pagabas 850 € y ahora son 884: treinta y cuatro euros, y no dices nada. A los dieciocho años estás pagando 1.721 €. Nadie te subió el alquiler de golpe. Te lo subieron un 4% dieciocho veces. Y eso no es lo mismo que subirlo un 72%.

Aquí no se habla de invertir. Las dos ahorradoras, la comisión del 1% y la regla del 72 están enteras en la pieza de Fundamentos, con su calculadora. Esta página va de otra cosa. De reconocer la forma cuando aparece sin llamarse interés, que es casi siempre. Un alquiler, un menú, un sueldo, una deuda, una audiencia.

Un porcentaje repetido no se suma, se encadena

La cuenta de este nivel cabe en un renglón. Y es toda la diferencia. Subir un 4% dieciocho veces no es subir un 72%:

1,04 elevado a 18 = 2,0258 → un 102,6% de subida
850 € × 2,0258 = 1.721,94 € al mes

Cada subida es más grande que la anterior, porque va sobre una cantidad más grande. El primer año son 34 €. El segundo, 35,36. El décimo, 48,37. Nunca te suben mucho. Y al final te han doblado el alquiler.

Esa potencia ya apareció en este tronco. En el nivel 4 enseñaba que un 10% mensual repetido doce veces es un 213% anual. Allí era el precio de tu impaciencia. Aquí es la máquina en sí, y lo que hay que aprender es a verla venir.

Cómo se distingue de una recta, que es lo difícil

Si te ponen las dos delante durante los primeros años, no se distinguen. Esa es la trampa entera. Mira el alquiler subiendo un 4% cada año, contra el mismo alquiler subiendo 34 € fijos:

AñoSubiendo 34 € fijosSubiendo un 4%Se llevan
1884 €884 €0 €
51.020 €1.034 €14 €
101.190 €1.258 €68 €
181.462 €1.722 €260 €
301.870 €2.757 €887 €

En el año cinco se llevan catorce euros. Cualquiera diría que son la misma cosa. La diferencia no llega al 10% hasta el año catorce. Y para entonces llevas catorce años dentro.

Y hay una manera de distinguirlas sin esperar. Es lo que hay que llevarse de esta página. No mires los números: mira lo que crecen de un año al siguiente.

Si de un año a otro subeEs
Siempre la misma cantidad: 34, 34, 34Una recta. Lo que se suma no depende de lo que ya hay. A treinta años se calcula de cabeza.
Cada vez un poco más: 34, 35,36, 36,77Una exponencial. Lo que se suma sale de lo que ya hay. Se acelera sola, y a treinta años no hay intuición que valga.

Esa segunda fila es la señal. En cualquier tabla de reunión, restar cada fila de la anterior tarda diez segundos. Y contesta a la única pregunta que importa: si esto sigue así, ¿hacia dónde va?

La misma máquina, sin llamarse interés

Este nivel está en un tronco y no en una página de finanzas por un motivo: la forma aparece por todas partes. Y casi nunca lleva la etiqueta.

Esto subeY se dobla en
Un alquiler indexado, un 4% al año18 años. Es la escena de arriba, y cabe entera dentro de una vida laboral.
La inflación, un 2,5% al año29 años. Lo que se dobla son los precios. Tu dinero quieto vale la mitad.
Una deuda de tarjeta, un 20% al año3 años y medio. Sin pagar nada, lo que debes se dobla antes de cuatro.
Un coste que sube un 1% al mes6 años. Un 1% mensual parece nada dicho así, y son seis años.
Una audiencia que crece un 7% al mes10 meses. La misma máquina a favor, y por eso la gente se obsesiona con ella.

Los cinco números salen de la misma división: 72 entre el porcentaje. Está explicada en la pieza de Fundamentos, aplicada a la rentabilidad. Lo que conviene ver aquí es que no es una regla de inversión. Sirve para cualquier cosa que crezca un tanto por ciento cada vez.

Y funciona al revés, que es cuando más avisa. Si algo se ha doblado en cinco años, venía creciendo alrededor de un 14% anual. Si alguien dice que su negocio se dobla cada año, está diciendo un 100%. Y eso hay que preguntar de dónde sale.

Hacia abajo también compone, y engaña más

Perder un 10% cada año durante siete no deja el 30%. Deja el 47,8%. Cada caída va sobre lo que quedó de la anterior.

0,90 elevado a 7 = 0,478 → queda el 47,8%, no el 30%

Esto se ve peor que lo de subir, y por un motivo: bajando, las cantidades se hacen pequeñas y dejan de doler. Una audiencia que pierde un 5% al mes tarda catorce meses en quedarse a la mitad. Y ningún mes suelto llama la atención.

Cómo saber dónde estás

Te hacen falta · papel y boli · dos minutos · contestar antes de calcular nada

Las tres estimaciones

  1. Escribe, a ojo y sin calcular, en cuánto se convierten 1.000 € creciendo un 7% al año durante 30 años.
  2. Escribe en cuántos años se dobla algo que sube un 6% al año.
  3. Y escribe qué queda de 100 después de bajar un 10% cinco veces seguidas.
  4. Ahora comprueba las tres. Las respuestas son 7.612 €, doce años y 59. Lo que importa no es acertar: es hacia qué lado fallaste.

Casi todo el mundo se queda corto en la primera, y no por poco. La estimación típica anda por los tres o cuatro mil. O sea la mitad de lo que sale. Eso tiene nombre y está medido desde 1975.

Y esto no se aprueba ni se suspende. Da hacia dónde se te va la intuición, que es lo único que se puede corregir.

Qué significa lo que has contestado

Si has puestoEs que
Entre 3.000 y 4.000 en la primeraLo más común con diferencia. Es el error de siempre. Se estima en línea recta y se llega a la mitad.
Algo por debajo de 2.100 en la primeraHas estimado en recta pura: 7% de 1.000 son 70, por 30 años, 2.100. Es exactamente el fallo que mide la página.
Más de 7.612 en la primeraPoco frecuente. Merece la pena mirar por qué: pasarse suele venir de haber hecho la cuenta antes, no de la intuición.
Cerca de doce en la segundaTienes la regla del 72, o algo equivalente. Es lo más barato de este nivel.
Cinco o seis en la segundaHas dividido 100 entre 6 y luego lo has partido, o has estimado a ojo hacia abajo. Con el 72 salen doce.
50 en la terceraHas restado 10 cinco veces. Bajando también se encadena. Por eso quedan 59 y no 50.
Las tres bien y rápidoEl nivel está. Queda usarlo donde no lleva etiqueta, que es el resto de la página.
No te sale contestar sin calcularEs buena señal y estropea la medida. La prueba mide la intuición, así que hazla con alguien que no la conozca.

Pruébalo con los números que quieras

La caja compara las dos maneras de crecer con el mismo porcentaje, y dice en qué año se empiezan a separar de verdad.

Cuándo se nota que no era una recta

Aviso de método, no de modelo. La caja hace aritmética exacta sobre un supuesto que no se cumple casi nunca: que el porcentaje es el mismo todas las veces. En la vida real un alquiler sube lo que suba el índice, una audiencia crece a tirones y una inversión unos años baja. Sirve para ver la forma y el orden de magnitud, no para prever nada. Y la comparación con la recta usa la subida del primer año como cantidad fija, que es justo lo que la gente supone sin darse cuenta.

En qué te vas a equivocar

Estimar en recta sin saber que lo estás haciendo

Nadie decide estimar en línea recta. Sale solo, porque es la única manera de calcular de cabeza. El aviso es el horizonte. En cuanto alguien dice «a treinta años», la intuición ya no sirve y toca hacer la cuenta.

Mirar el porcentaje en vez del plazo

Un 4% suena a poco y un 8% al doble de poco. Pero el 4% dobla en 18 años y el 8% en 9. A treinta años uno multiplica por 3,2 y el otro por 10. El porcentaje se lee mal. Los años en doblarse se leen bien.

Dar por buena una tabla porque las primeras filas cuadran

Es lo que hace peligrosa a una proyección: los primeros años encajan siempre, se elija la forma que se elija. Lo que separa una recta de una exponencial no está en el principio de la tabla. Está en las diferencias.

Creer que bajar y subir el mismo porcentaje deja donde estabas

No lo deja. Y esa cuenta tiene su propia página: el nivel 6 de Contar y calcular, sobre qué base va cada porcentaje. Aquí basta con saber que bajando también se encadena.

Usar esto para decidir dónde poner tu dinero

Aquí hay una aritmética, no un consejo. Qué hacer con tus ahorros depende de tu situación, tu plazo y lo que aguantes. Nada de eso lo sabe una página. Los porcentajes que salen son ejemplos para que se vea la forma.

Por qué esto está en la base de un mapa de negocios

Porque casi todo lo que se proyecta en una empresa crece sobre lo ya crecido. Y casi todo el que lo lee lo estima en recta. Los costes de personal con el convenio, el alquiler del local, el precio de los proveedores, la base de clientes, la deuda que no se amortiza.

Y hay un sitio donde el error se paga entero. Es al comparar dos planes a distinto plazo:

Un coste que sube un 3% al año durante 10 años → ×1,34
El mismo coste durante 25 años×2,09

El plazo se ha multiplicado por 2,5 y el coste por más del doble. Nada de eso se ve en la cifra del primer año. Que es la que se discute en la reunión.

En el mapa, este nivel es el que hace falta para entender el 6. Un cuadro de amortización es esta misma máquina aplicada a una deuda que baja, y por eso las primeras cuotas casi no reducen nada. Y el 7 es esta misma potencia puesta al revés, dividiendo en lugar de multiplicar. En Negocios, Finanzas vive de esto.

De dónde sale esto

  • Wagenaar, W. y Sagaria, S. (1975). Misperception of exponential growth, en Perception & Psychophysics. El trabajo que midió el fallo. Al pedir que se prolongue una serie que crece exponencialmente, la gente se queda muy por debajo, y el error crece con la distancia. De aquí sale la prueba de las tres estimaciones.
  • Stango, V. y Zinman, J. (2009). Exponential growth bias and household finance, en The Journal of Finance. Lo que convierte el fallo en euros: con datos de hogares, quien más lo comete ahorra menos, pide prestado más caro y acumula menos patrimonio.
  • Almenberg, J. y Gerdes, C. (2012). Exponential growth bias and financial literacy, en Applied Economics Letters. Mide el sesgo aparte de la cultura financiera general. Y no son lo mismo: se puede saber qué es una TAE y seguir estimando en recta.
  • Levy, M. y Tasoff, D. (2016). Exponential growth bias and lifecycle consumption, en Journal of the European Economic Association. El modelo de qué le pasa a alguien que decide durante décadas con esa intuición torcida, y por qué el efecto se acumula en vez de compensarse.

Y lo que estos trabajos no dicen. Primero, el fallo se mide con series limpias en un cuestionario. Una serie de la vida real viene con ruido, con años malos y con cambios de regla. Que alguien estime mal en un papel no dice cuánto se equivoca decidiendo. Segundo, lo de Stango y Zinman es una asociación. Quien estima peor tiene peores resultados financieros, y eso no demuestra que lo uno cause lo otro: las dos cosas pueden venir de una tercera. Tercero, todo esto supone un porcentaje constante, y ni el alquiler ni una audiencia ni una cartera crecen así. Y cuarto, esta página no dice qué hacer con tu dinero: explica una aritmética, y cualquier decisión concreta depende de cosas que una página no sabe.

Comprueba que lo has entendido

Doce preguntas de un banco de cuarenta y ocho, distintas cada vez, así que volver no es memorizar. No te dice si aciertas hasta el final: si te lo dijera, las doce se contestan por descarte. Con un 70% el nivel cuenta en tu mapa.

Y no te preguntan cómo se llama nada. Te preguntan qué contestas cuando te suben un 4%. Y qué miras cuando una tabla te enseña cinco años.

Un tercio son de otro tipo: te enseñan una cuenta ya hecha por otro y tienes que decir en qué renglón se rompe. Casi nunca falla la aritmética. Falla el primero. Ahí es donde se eligió cómo iba a crecer la cosa. Una de cada cuatro no se rompe en ninguno.