Contabilidad
Contabilidad

Contabilidad

Cómo se registra lo que pasa en un negocio, y por qué se puede ganar dinero y quedarse sin caja el mismo mes.

El día que Marta abrió la panadería

Marta puso 10.000 € de sus ahorros y el banco le prestó 20.000 €. Con esos 30.000 € compró un horno de 25.000 € y dejó 5.000 € en la cuenta. Si haces la foto de su negocio ese primer día, sale esto:

Lo que tiene (activo)ImporteQuién lo puso (pasivo + patrimonio)Importe
Horno25.000 €Préstamo del banco20.000 €
Banco5.000 €Lo que puso Marta10.000 €
Total30.000 €Total30.000 €

Los dos lados suman lo mismo, y no es casualidad ni truco contable: todo lo que un negocio tiene lo puso alguien, o un tercero (pasivo) o el dueño (patrimonio). De ahí la ecuación que no se rompe nunca:

Activo = Pasivo + Patrimonio

Este módulo va de dos cosas: cómo se anotan los movimientos para que esa igualdad se mantenga siempre, y por qué el mes que Marta más facturó estuvo a punto de no poder pagar a su proveedor de harina.

📋 Guía docente del módulo

Objetivos

  • Dominar la ecuación fundamental y el mecanismo de la partida doble con la convención de cargo y abono.
  • Registrar operaciones habituales en el libro diario y trasladarlas a los estados contables.
  • Leer e interpretar el balance, la cuenta de resultados y el estado de flujo de efectivo como un sistema integrado.
  • Aplicar ratios básicos para diagnosticar liquidez, endeudamiento y rentabilidad.

Resultados de aprendizaje

  • RA1. Registrar asientos en el libro diario aplicando correctamente la convención de debe y haber.
  • RA2. Elaborar un balance y una cuenta de resultados sencillos a partir de un conjunto de asientos.
  • RA3. Distinguir resultado contable de flujo de caja, identificando partidas que no mueven efectivo.
  • RA4. Calcular e interpretar ratios de liquidez, endeudamiento y margen sobre estados reales.
  • RA5. Identificar el marco normativo aplicable (PGC español y NIIF) según el tipo de entidad.

Bibliografía de referencia

  • Omeñaca García, J.: Contabilidad General, 13.ª ed., Deusto.
  • Horngren, C.: Contabilidad, Pearson.
  • Plan General de Contabilidad español (Real Decreto 1514/2007).

Carga de trabajo estimada (12–15 h)

  • Lectura y estudio del contenido: 4–5 h
  • Simulador de transacciones y libro diario: 3 h
  • Ejercicios resueltos y mini-caso completo: 4–5 h
  • Quiz de evaluación (12 preguntas, se supera con un 70% o más) y repaso: 1–2 h

Partida doble: por qué el balance siempre cuadra

Marta compra 2.000 € de harina y no la paga en el momento: el proveedor le da 60 días. ¿Qué ha cambiado en su negocio? Dos cosas a la vez: tiene más harina (activo, +2.000 €) y debe más dinero (pasivo, +2.000 €). La igualdad se mantiene.

Prueba con cualquier otra operación y verás que siempre pasa lo mismo — toda transacción toca al menos dos cuentas, y por eso el balance no puede descuadrar salvo que alguien se equivoque. Eso es la partida doble, el invento contable que los mercaderes venecianos ya usaban en el siglo XV y que sigue siendo la base de toda la contabilidad del mundo.

Lo que hace MartaEfecto 1Efecto 2¿Cuadra?
Compra harina a crédito por 2.000 €Existencias +2.000Proveedores +2.000
Vende pan al contado por 360 €Banco +360Patrimonio +360 (es beneficio)
Paga 1.000 € del préstamoBanco −1.000Préstamo −1.000
Paga 800 € de sueldo a su ayudanteBanco −800Patrimonio −800 (es gasto)

Debe y haber: la convención que confunde a todo el mundo

Aquí es donde mucha gente abandona la contabilidad, y es una pena, porque el lío es solo de vocabulario: «debe» no significa deuda y «haber» no significa tener. Son los nombres de las dos columnas de toda anotación — izquierda y derecha — y lo único que hay que aprender es qué va en cada una:

Tipo de cuentaAumenta por el…Disminuye por el…
Activo (banco, clientes, existencias, horno)DebeHaber
Gasto (sueldos, alquiler, harina consumida)DebeHaber
Pasivo (proveedores, préstamos, IVA a pagar)HaberDebe
Patrimonio (capital, reservas, resultados)HaberDebe
Ingreso (ventas de pan)HaberDebe

El truco para no perderse nunca: pregúntate qué ha recibido el negocio (va al debe) y de dónde ha salido (va al haber). Marta recibe harina (debe) que le ha dado el proveedor a crédito (haber). Recibe dinero en el banco (debe) que viene de una venta (haber).

En España las cuentas se llevan según el Plan General de Contabilidad (Real Decreto 1514/2007), que fija el cuadro de cuentas y los criterios de valoración; los grupos cotizados presentan además cuentas consolidadas bajo las NIIF. Aquí usamos nombres simplificados, pero la lógica es idéntica a la que verás en cualquier asesoría.

Simulador: haz movimientos y vigila la ecuación

Pulsa transacciones y observa las tres barras. Fíjate en un detalle revelador: hay operaciones que suben el activo sin subir el patrimonio (pedir un préstamo: el negocio tiene más, pero Marta no es más rica) y otras que suben ambos (una venta con beneficio). Confundir esas dos cosas es lo que lleva a alguien a creer que su empresa va bien porque hay dinero en la cuenta.

Activo-
Pasivo-
Patrimonio-
¿Balancea?-

El primer mes de Marta, asiento por asiento

Así se anotaría de verdad el arranque de la panadería. Cada tabla es un asiento del libro diario:

1. Constitución. Marta aporta 10.000 € al banco del negocio.

CuentaDebeHaber
Banco (activo ↑)10.000
Capital social (patrimonio ↑)10.000

2. Compra de harina a crédito por 2.000 €, a pagar a 60 días.

CuentaDebeHaber
Existencias (activo ↑)2.000
Proveedores (pasivo ↑)2.000

3. Venta de pan por 3.000 € más IVA, cobrada en el banco. Ojo con el IVA: Marta lo cobra pero no es suyo, así que nace como deuda con Hacienda. (Usamos aquí un 21% para ver la mecánica; el pan común tributa en realidad al 4%.)

CuentaDebeHaber
Banco (activo ↑)3.630
Ventas (ingreso ↑)3.000
Hacienda, IVA repercutido (pasivo ↑)630

4. Nómina del ayudante: 1.500 € pagados por banco.

CuentaDebeHaber
Sueldos y salarios (gasto ↑)1.500
Banco (activo ↓)1.500

Comprueba los cuatro: 10.000 = 10.000; 2.000 = 2.000; 3.630 = 3.000 + 630; 1.500 = 1.500. Si un asiento no cuadra, está mal. No hay excepciones ni casos especiales.

La foto y la película: balance y cuenta de resultados

Con esos cuatro asientos —y contando que la harina comprada se consumió entera en la venta— ya salen los dos estados que te va a pedir cualquier banco o inversor.

La película: cuenta de resultados del mes

Ventas3.000
Coste de la harina vendida−2.000
Sueldos−1.500
Resultado del mes−500

La foto: balance al cierre

ActivoImportePasivo y patrimonioImporte
Banco (10.000 + 3.630 − 1.500)12.130Proveedores2.000
Existencias (2.000 − 2.000)0Hacienda, IVA a pagar630
Capital social10.000
Resultado del mes−500
Total12.130Total12.130

Y aquí está la lección más importante del módulo. Marta ha perdido 500 € este mes y sin embargo tiene 12.130 € en el banco, más que los 10.000 € con los que empezó. ¿Por qué? Porque todavía no ha pagado la harina (2.000 €) ni ha ingresado el IVA (630 €). Ese dinero está en su cuenta, pero no es suyo.

Si Marta mira solo el saldo del banco, cree que va bien. Cuando lleguen el proveedor y Hacienda, descubrirá que no. Mirar la caja y creer que es beneficio es probablemente el error más común —y más letal— de los pequeños negocios.

Ganar dinero y quedarse sin caja: cómo mueren negocios rentables

Le pasó a Marta en marzo. Una cafetería le encargó pan para todo el mes: 6.000 € de pedido, el doble de su facturación habitual. Firmó encantada. Condiciones de pago: 60 días.

Durante esos dos meses Marta tuvo que comprar más harina, pagar más horas a su ayudante y más luz del horno — todo eso, al contado. Su cuenta de resultados decía que estaba ganando más dinero que nunca. Su cuenta corriente decía que no llegaba a fin de mes. Ambas tenían razón, porque miden cosas distintas:

  • La cuenta de resultados apunta la venta cuando se emite la factura (principio de devengo), no cuando se cobra.
  • La caja solo se mueve cuando el dinero entra o sale de verdad.

Por eso existe un tercer estado contable, el estado de flujos de efectivo, que reconstruye los movimientos reales de dinero en tres bloques: operativo (el negocio del día a día), de inversión (comprar o vender activos como el horno) y de financiación (préstamos, aportaciones, dividendos). De ahí sale el flujo de caja libre = flujo operativo − inversiones, que es la caja que de verdad queda disponible.

Crecer consume caja. Es contraintuitivo y por eso pilla a tanta gente: cuanto más rápido crece un negocio que cobra a 60 días y paga a 30, más dinero necesita para financiar el hueco. Muchos negocios no quiebran por vender poco, sino por vender mucho y demasiado rápido.

Cuatro ratios para leer un balance en dos minutos

RatioCómo se calculaQué te diceEn la panadería
Liquidez corrienteActivo corriente / Pasivo corrienteSi puedes pagar lo que vence prontoPor debajo de 1 es alerta: vence más de lo que puedes convertir en dinero
EndeudamientoPasivo / PatrimonioCuánto del negocio es del banco y cuánto tuyoMarta empezó en 2 (20.000 de banco por 10.000 suyos): muy apalancada
Margen netoResultado / VentasQué parte de cada euro vendido acaba siendo beneficioCon 1,20 € de precio y 0,35 € de coste variable, el margen bruto es alto; el neto lo decide la estructura fija
Fondo de maniobraActivo corriente − Pasivo corrienteEl colchón para dormir tranquiloSi es negativo, Marta depende de cobrar antes de pagar

Depreciación: el gasto que no sale de la cuenta

El horno de Marta costó 25.000 € y durará unos 10 años. ¿Debería apuntar 25.000 € de gasto el primer año? Sería absurdo: el horno le va a servir una década, y ese año parecería catastrófico sin serlo. ¿Y no apuntar nada nunca? Tampoco: el horno se desgasta y un día habrá que cambiarlo.

La solución es la depreciación (o amortización): repartir el coste a lo largo de la vida útil. En lineal, 2.500 € al año durante 10 años. Es un gasto que baja el resultado y el valor del horno en el balance, pero del que no sale ni un euro de la cuenta — el desembolso ya ocurrió el día de la compra.

Doble consecuencia práctica: al calcular la caja hay que sumar de vuelta la depreciación al resultado, porque no fue una salida real; y a efectos fiscales la depreciación reduce el beneficio y por tanto los impuestos, lo que la convierte en una de las pocas cosas que reducen tu factura fiscal sin costarte dinero ese año. En intangibles —una marca, un software, una patente— el mismo concepto se llama amortización.

✍️ Ejercicios resueltos

Ejercicio 1 — La venta a la cafetería. Marta factura 5.000 € más 21% de IVA a la cafetería, que pagará a 30 días. Registra el asiento y explica qué ha pasado con su caja.

Ver solución paso a paso

Paso 1 — Qué ocurre. No entra dinero: nace un derecho de cobro (Clientes, activo). Se genera un ingreso (Ventas). Y se recauda un IVA que no es de Marta (pasivo con Hacienda).

Paso 2 — El IVA. 21% de 5.000 = 1.050 €. La cafetería deberá 6.050 € en total.

CuentaDebeHaber
Clientes (activo ↑)6.050
Ventas (ingreso ↑)5.000
Hacienda, IVA repercutido (pasivo ↑)1.050

Paso 3 — Verificación. Debe 6.050 = haber 5.000 + 1.050. Cuadra.

Paso 4 — La caja. Marta acaba de apuntar 5.000 € de ingresos y su cuenta corriente sigue exactamente igual. Cuando la cafetería pague, el asiento será Banco (debe) a Clientes (haber) por 6.050 €, sin tocar Ventas: el ingreso ya estaba contabilizado. Ahí ves, en dos asientos, por qué beneficio y caja son cosas distintas.

Ejercicio 2 — ¿Duerme tranquila Marta? Tiene 80.000 € de activo corriente (banco, clientes y existencias) y 50.000 € de pasivo corriente. Calcula fondo de maniobra y liquidez corriente. ¿Y si el pasivo corriente fuera de 90.000 €?

Ver solución paso a paso

Paso 1 — Fondo de maniobra. 80.000 − 50.000 = 30.000 € de colchón.

Paso 2 — Liquidez corriente. 80.000 / 50.000 = 1,6: por cada euro que vence pronto tiene 1,60 € para afrontarlo.

Paso 3 — Interpretación. Posición cómoda: parte de su activo corriente está financiado con recursos a largo plazo, así que un imprevisto no la tumba.

Paso 4 — El escenario malo. Con 90.000 € de pasivo corriente: fondo de maniobra −10.000 € y liquidez 0,89. Vence más de lo que puede pagar: tensión de tesorería.

Paso 5 — El matiz que casi nadie cuenta. Un fondo de maniobra negativo no siempre es malo. Mercadona y cualquier supermercado operan así de forma permanente y sana: cobran al contado el mismo día que venden y pagan a sus proveedores a 60 días, así que financian su operación con el dinero de los proveedores. El problema no es el signo del ratio, es el desfase entre cuándo cobras y cuándo pagas. Marta, que cobra a 60 días y paga a 30, está en el caso contrario y por eso necesita colchón.

Quiz — Contabilidad