El pacto de socios
El pacto de socios

El pacto de socios

Qué se firma con quien pone trabajo: el calendario del vesting, el precio de recompra, las cláusulas de salida y qué hace la ley con un empate.

13 apartados·25 minutos de lectura·acaba con doce preguntas

  1. La furgoneta de Julián, y las participaciones que nadie contó
  2. Esto es derecho, y el derecho caduca
  3. El papel que no obliga a nadie
  4. El calendario que nadie firma a tiempo
  5. Las tres salidas, y quién manda en cada una
  6. El empate, que la ley resuelve cerrando
  7. El modelo formal: el calendario en una línea
  8. La cuenta que cambia el módulo entero
  9. Por qué esto no se firma nunca
  10. Simulador: el reloj del vesting
  11. Ejercicios resueltos
  12. Lo que hay que preguntar antes de firmar
  13. Quiz — El pacto de socios

La furgoneta de Julián, y las participaciones que nadie contó

Marta lleva catorce meses con la suscripción funcionando. En Modelos de Negocio están los 220 suscriptores a 30 € al mes. Lo que no está ahí es quién reparte.

El reparto de las siete de la mañana le estaba comiendo la mañana entera. Julián repartía para una distribuidora, tenía furgoneta y conocía el pueblo. En una conversación de media hora montaron La Ruta del Pan, S.L., que es una sociedad nueva y distinta de la panadería.

Así quedó, y así está escrito en el único papel que hay.

ConceptoCifra
Capital social20.000 €
Participaciones20.000, de 1 € de valor nominal
Marta10.000 participaciones, el 50%
Julián10.000 participaciones, el 50%
Aportación de cada uno10.000 € en efectivo
Administradoreslos dos, solidarios

El reparto empezó sirviendo a Marta y acabó sirviendo a cuatro panaderías del pueblo. El primer año facturó 96.000 € y dejó 14.400 € de EBITDA, un 15%. A cuatro veces, la sociedad vale 57.600 €. Son 2,88 € por participación.

El mes 14, Julián entra en la distribuidora con contrato fijo y deja el reparto. Y se queda con el 50%.

No hay nada firmado que diga otra cosa. Marta tiene una sociedad de 57.600 € en la que trabaja ella sola, y la mitad es de alguien que ya no entra por la puerta.

La preguntaLa respuesta corta
¿Cuánto se tendría que llevar Julián por catorce meses de reparto?8.398,08 € con pacto; 28.800 € sin él
¿Qué había que haber firmado para que fuera esa cifra?Un calendario de consolidación y, sobre todo, un precio de recompra
¿Y si no se ponen de acuerdo en nada?Con 50 y 50 la junta empata, y la ley resuelve el empate cerrando
¿Cuánto costaba el papel?Unos 1.500 €. La salida del mes 14 recupera 13.317,92 €

Esto roza el derecho mercantil, así que empieza por lo primero. Aquí se explica de dónde sale cada cifra y por qué existe cada cláusula, pero no se redacta ninguna. Un pacto de socios lo revisa un abogado mercantil antes de firmarlo, porque equivocarse en una cláusula sale mucho más caro que la minuta.

Una cosa más, para no contarla dos veces. El porcentaje ya está explicado en Arquitectura Financiera y en el fundamento de dilución: pre-money, pool de opciones, cap table. Aquel dice cuánto te queda. Este dice qué puedes hacer con lo que te queda.

📋 Guía docente del módulo

Objetivos

  1. Distinguir qué cláusula tiene que ir en los estatutos y cuál basta con que vaya en el pacto, y por qué esa diferencia decide si sirve.
  2. Calcular lo que consolida un socio según cuándo se va, con cliff y con calendario mensual.
  3. Demostrar que el efecto económico del vesting vive en el precio de recompra y no en el calendario.
  4. Nombrar las cláusulas de salida y decir a quién protege cada una: arrastre, acompañamiento, buen y mal saliente, aceleración.
  5. Explicar qué hace la ley española con un empate al 50%, y qué mecanismos evitan llegar ahí.

Resultados de aprendizaje

  • RA1. Clasificar un listado de cláusulas entre estatutos y pacto, justificando cada una por su oponibilidad frente a terceros.
  • RA2. Calcular participaciones consolidadas y no consolidadas en cualquier mes de un calendario con cliff.
  • RA3. Cuantificar en euros la diferencia entre recomprar a valor nominal y hacerlo a valor razonable, y explicar por qué la segunda anula el efecto del vesting.
  • RA4. Distinguir arrastre de acompañamiento e identificar al socio protegido por cada uno en una venta concreta.
  • RA5. Evaluar tres mecanismos de desempate en una sociedad al 50% y señalar cuándo cada uno deja de ser neutral.

Bibliografía de referencia

Las tres primeras son norma y se citan por artículo. Las tres últimas son doctrina. Todas hay que confirmarlas contra el texto consolidado antes de usarlas, y el aviso de debajo dice cuáles están pendientes.

  1. Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital (BOE-A-2010-10544). Los artículos de este módulo: 29, 73 y 75, 86 a 89, 106.1, 107, 108.4, 188.1, 198, 199.b), 200, 233, 348 bis, 350, 352.2, 353 y 363.1.d).
  2. Real Decreto de 24 de julio de 1889, Código Civil. Artículos 1091, 1152 a 1155 y 1449.
  3. Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, Estatuto de los Trabajadores, artículo 21.2, para la no competencia posterior al contrato.
  4. Paz-Ares, C. (2003). El enforcement de los pactos parasociales, en Actualidad Jurídica Uría & Menéndez. Es el trabajo de referencia en español sobre por qué el artículo 29 no deja el pacto sin valor.
  5. Sáez Lacave, M. I. (2009). Los pactos parasociales de todos los socios en Derecho español, en InDret. Qué pasa cuando el pacto lo firman todos, que es el caso de una sociedad de dos.
  6. Wasserman, N. (2012). The Founder's Dilemmas. Princeton University Press. La parte empírica: repartir rápido y a partes iguales correlaciona con más conflicto después.
  7. Resoluciones de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública sobre inscripción de cláusulas de transmisión y de prestaciones accesorias. No hay lista cerrada. Se eligen con el abogado que revise.

Carga de trabajo estimada

ActividadHoras
Lectura y estudio del material5
Simulador y calendario propio3
Ejercicios resueltos y por cuenta propia4
Quiz y repaso2
Total14

Evaluación: se supera con un 70% o más en el quiz de doce preguntas. Los contenidos entran en el examen final del máster.

Esto es derecho, y el derecho caduca

Las cifras de este módulo son aritmética y no caducan. Los artículos sí. Una ley se reforma, un artículo se renumera y una norma entera se deroga sin que nadie avise por la calle. Antes de firmar nada, confirma cada cita contra el texto consolidado del BOE y llévala a un abogado mercantil.

Y hay un aviso que no es retórico, porque ya pasó aquí. Mientras se escribía el módulo de Contratar y despedir se publicó una cifra sostenida por una norma derogada. La cifra era correcta y la norma no existía, y todas las circulares de gestoría que la citaban seguían colgadas. Que varias fuentes coincidan no significa que la norma siga viva.

Citas de este módulo pendientes de confirmar, una por una. Van escritas porque el argumento no se entiende sin ellas, y marcadas porque no se han podido abrir contra el BOE.

CitaPara qué se usaEstado
Art. 1449 CCEl precio no se deja al arbitrio de un contratante. Es lo que da forma a la ruleta rusaPor confirmar. El borrador de esta pieza lo citaba como 1447, que es otra cosa: el precio fijado por referencia o por un tercero
Art. 108.4 LSCEl tope de cinco años para prohibir la transmisión en estatutosPor confirmar el apartado. La regla sí es de cinco años
Arts. 73 y 75 LSCResponsabilidad por la valoración de una aportación no dineraria, y su plazoPor confirmar el reparto entre los dos artículos
Art. 233 LSCQue un administrador solidario obligue a la sociedad él soloPor confirmar el número
Art. 199.b) LSCLos dos tercios para excluir a un socioPor confirmar la letra

Y una norma que este módulo no cita a propósito. La Ley 3/2009 de modificaciones estructurales aparecía en el borrador para la escisión. Está derogada, y lo que hay hoy es otro texto. Como no hace falta para nada de lo que se explica aquí, se ha quitado en vez de citarla mal.

El papel que no obliga a nadie

Lo primero que hay que saber de un pacto de socios es lo que no es. No es una norma de la sociedad. Es un contrato entre personas. El artículo 29 de la Ley de Sociedades de Capital lo dice en una línea: los pactos reservados entre socios no son oponibles a la sociedad.

Traducido a lo que pasa en una junta. Julián firmó que votaría a favor de vender. Llega el día y vota que no. Su voto se cuenta, y el acuerdo sale o no sale según los votos reales. Marta no puede pedir que se anule: lo que puede es reclamarle a Julián lo que le ha costado.

Elevarlo a escritura pública no cambia eso. Da fecha cierta y prueba, que no es poco, y nada más.

De ahí sale la regla que ordena el módulo entero. Lo que tiene que funcionar contra alguien que no firmó va a los estatutos. Lo que solo tiene que obligar entre los dos, al pacto.

Va a estatutosVa al pacto
Restricciones a la transmisión de participacionesEl calendario de vesting
Prestaciones accesoriasEl precio de recompra
Mayorías reforzadasBuen saliente y mal saliente
Derecho de adquisición si muere un socioNo competencia
Prohibición temporal de transmitir, hasta cinco añosCompromisos de voto y cláusula penal

El arrastre está en la frontera, y por eso se discute. En el pacto obliga a quien lo firmó, y en cuanto entra alguien nuevo se cae. Por eso se sube a estatutos, o se exige que quien compre se adhiera al pacto.

Un pacto no se lee de arriba abajo: se lee en dos columnas. La pregunta de cada cláusula es contra quién tiene que funcionar. Si la respuesta es «contra un tercero», el pacto es el sitio equivocado.

El calendario que nadie firma a tiempo

Vesting es una palabra fea para una idea sencilla: las participaciones se ganan trabajando, no firmando. Se reparten el primer día, sí, pero con una condición pegada. Si te vas antes de tiempo, el otro te recompra la parte que no llegaste a ganar.

Son dos piezas, y una tercera que casi nadie mira.

  • El calendario. Cuánto tarda en ganarse todo. Cuatro años es la costumbre, y es costumbre, no ley.
  • El cliff. Un mínimo de permanencia por debajo del cual no se gana nada. Un año es la costumbre. Es todo o nada: el mes 11 te vas con cero, el 12 te vas con la cuarta parte.
  • El precio de recompra. A cuánto se paga lo no consolidado. Aquí está el dinero, y el módulo entero gira sobre esto.

Y el vesting se firma sobre las participaciones de los dos, no solo sobre las del que llegó después. Si Marta no consolida, Marta se puede ir sin coste. Un vesting de una sola cara es un contrato de trabajo disfrazado.

Las tres salidas, y quién manda en cada una

Un socio se va de tres maneras. Las tres se pactan por separado.

Se va él. Consolida lo que consolidó y el resto se recompra. La diferencia entre buen saliente y mal saliente es el precio: valor razonable o valor nominal. La lista de qué es cada cosa se escribe entera, sin «circunstancias análogas».

Lo echan. Aquí manda la ley. El artículo 350 permite excluir al socio que incumpla voluntariamente una prestación accesoria. Por eso la dedicación tiene que estar en los estatutos y no solo en el pacto. Pero el artículo 352.2 pone el freno: con un 25% o más, y si el socio no se conforma, hace falta resolución judicial firme. Con dos socios al 50%, eso es un pleito.

Se muere. Sin nada pactado, sus participaciones van a sus herederos y entran como socios. Marta se encuentra de socios a gente que no eligió. Los estatutos pueden reconocer un derecho de adquisición sobre las del fallecido, y es de las primeras cosas que se ponen.

Y hay una cuarta salida que no depende de nadie. Si la sociedad gana dinero y no se reparte dividendo, el artículo 348 bis deja separarse al socio que hizo constar su protesta. Es dispositivo. Los estatutos lo pueden quitar, y casi siempre lo quitan.

El empate, que la ley resuelve cerrando

Cincuenta y cincuenta parece justo y no lo es. No es que sea injusto: es que no decide. Con dos socios al 50% y nada pactado, cualquier desacuerdo empata y la sociedad se para.

La ley tiene respuesta, y conviene conocerla antes de elegir el reparto. El artículo 363.1.d) hace causa de disolución la paralización de los órganos sociales cuando resulte imposible su funcionamiento. El empate se resuelve cerrando la empresa.

Hay tres salidas y ninguna es gratis.

  1. No empatar. 51 y 49. Es lo más barato y lo que más cuesta decir en voz alta el primer día.
  2. Un tercero que desempate. Un administrador independiente, o un experto nombrado de antemano para asuntos tasados.
  3. Una cláusula de salida. La ruleta rusa es la más conocida y la que más engaña. Se mira con números en el ejercicio 3.

Lo que no sirve es exigir unanimidad. El artículo 200 deja reforzar mayorías sin llegar a la unanimidad. Y aunque se pudiera, la unanimidad no rompe un empate. Lo hace permanente.

Ese 51% tampoco compra tanto, y conviene saber qué compra. Con el 51% no se llega a los dos tercios del artículo 199.b), que es lo que pide excluir a un socio. Compra que la sociedad no se pare. No compra mandar en todo.

El reparto no se elige por lo que parece justo el primer día. Se elige por lo que pasa el día que no os pongáis de acuerdo, que es el único día en que el reparto significa algo.

El modelo formal: el calendario en una línea

Con P participaciones asignadas, D meses de calendario, C meses de cliff y m meses trabajados:

consolidado(m) = 0                          si m < C
consolidado(m) = ⌊ P × mín(m, D) / D ⌋      si m ≥ C

El suelo de la división es porque las participaciones no se parten. Se trunca siempre hacia abajo, y el resto queda sin consolidar.

Con Julián, P = 10.000, D = 48, C = 12 y m = 14:

consolidado(14) = ⌊ 10.000 × 14 / 48 ⌋ = ⌊ 2.916,67 ⌋ = 2.916
no consolidado  = 10.000 − 2.916 = 7.084

Y aquí están las dos bases, que es donde se equivoca todo el mundo. 2.916 son el 29,16% de lo de Julián, y son el 14,58% de la sociedad, porque la sociedad tiene 20.000 participaciones y no 10.000. La segunda es la que reparte dinero. Es la misma trampa de base que enseña el nivel de sobre qué base va un porcentaje.

La tabla entera, con la sociedad en 57.600 € y la participación en 2,88 €:

Mes de salidaConsolidadas% sociedadValeSin consolidarRecompra a nominalRecompra a razonableMarta después
600,00%0,00 €10.00010.000,00 €28.800,00 €100,00%
1100,00%0,00 €10.00010.000,00 €28.800,00 €100,00%
122.50012,50%7.200,00 €7.5007.500,00 €21.600,00 €87,50%
132.70813,54%7.799,04 €7.2927.292,00 €21.000,96 €86,46%
142.91614,58%8.398,08 €7.0847.084,00 €20.401,92 €85,42%
183.75018,75%10.800,00 €6.2506.250,00 €18.000,00 €81,25%
245.00025,00%14.400,00 €5.0005.000,00 €14.400,00 €75,00%
306.25031,25%18.000,00 €3.7503.750,00 €10.800,00 €68,75%
367.50037,50%21.600,00 €2.5002.500,00 €7.200,00 €62,50%
428.75043,75%25.200,00 €1.2501.250,00 €3.600,00 €56,25%
4810.00050,00%28.800,00 €00,00 €0,00 €50,00%
6010.00050,00%28.800,00 €00,00 €0,00 €50,00%

El salto del mes 11 al 12 es el cliff. De cero a 7.200 € en treinta días trabajados, y es brutal a propósito. Por eso se avisa por escrito y en voz alta.

La cuenta que cambia el módulo entero

Ahora la pregunta que casi nunca se hace. ¿Cuánto recupera Marta de verdad con el vesting?

Con recompra a nominal, que es el precio de mal saliente:

Sin pacto, Julián se lleva      20.000 × 0,50 × 2,88 = 28.800,00 €
Con pacto se lleva               2.916 × 2,88        =  8.398,08 €
Marta paga por recomprar         7.084 × 1,00        =  7.084,00 €
Valor recuperado por Marta   28.800 − 8.398,08 − 7.084 = 13.317,92 €

Ahora el mismo pacto, el mismo calendario, el mismo cliff. Y una sola palabra cambiada: la recompra va a valor razonable.

Marta paga por recomprar         7.084 × 2,88        = 20.401,92 €
Valor recuperado por Marta   28.800 − 8.398,08 − 20.401,92 =      0,00 €

Cero. Ni un euro, y no es casualidad del mes 14. Sale cero en cualquier mes, porque lo que Julián deja de llevarse es exactamente lo que Marta paga por quitárselo.

El vesting no es el calendario. Es el precio. El calendario dice cuántas participaciones se mueven. El precio dice cuánto cuesta moverlas. Un pacto con un calendario impecable y recompra a valor razonable no protege de nada.

Dicho de otra manera: el vesting traslada valor del que se va al que se queda. Y el tamaño del traslado sale de una resta.

recuperado = (valor razonable − precio de recompra) × no consolidadas
           = (2,88 − 1,00) × 7.084 = 13.317,92 €

Da lo mismo por el otro camino, y por eso se puede comprobar. Con un precio intermedio del 50%, 1,44 € por participación, el recuperado baja a 10.200,96 €.

El pacto costó unos 1.500 € de abogado. La salida del mes 14 recuperó 13.317,92 €. Son 8,9 veces el coste, en el escenario más pequeño que se puede montar. Y el vesting es una cláusula de las siete u ocho que lleva dentro.

Cuando alguien te enseñe un pacto, no leas primero el calendario. Lee el precio de recompra. El calendario es la coreografía; el precio es el dinero.

Por qué esto no se firma nunca

Porque el día que los dos están de acuerdo, el pacto parece un gasto y una desconfianza. Y el día que hace falta, ninguno firma nada que le perjudique. La única ventana es la primera, cuando no hay nada que repartir y todo es hipotético.

Eso no es una intuición. Wasserman midió repartos de fundadores y encontró lo mismo: los que se cierran rápido y a partes iguales dan más conflicto después. Rápido y fácil el primer día, caro cuando uno de los dos se cansa.

Simulador: el reloj del vesting

Empieza con el caso de Julián: 48 meses, cliff de 12, se va el mes 14, sociedad de 57.600 € y recompra a 1,00 €. Mueve primero el mes del 11 al 12 y mira saltar el escalón. Después haz lo único que de verdad enseña esta pantalla: sube el precio de recompra hasta el tope. Lo que recupera Marta se va a cero sin que el calendario se haya tocado.

Participaciones consolidadas-
Qué porcentaje de la sociedad son-
Lo que se lleva Julián-
Lo que paga Marta por recomprar-
Lo que recupera Marta, neto-

Lee las dos últimas juntas. Cuando el precio de recompra sube, la primera sube y la segunda baja a cero a la vez. Esa media clase no cabe en una tabla quieta.

Modelo juguete, y conviene saber de qué. Lo que sale de la norma: nada de la aritmética, porque no hay ninguna ley que fije calendarios ni cliffs. Lo que sí sale de la norma es el marco de alrededor, y va citado artículo a artículo en el texto. Lo que está inventado: el valor de 57.600 €, que es 14.400 € de EBITDA por un múltiplo de cuatro elegido a ojo; los 96.000 € de facturación y el 15% de margen; el capital de 20.000 €, elegido para que la aritmética salga redonda; y los 1.500 € de abogado, que es un precio de mercado sin fuente. Y aquí van las dos cifras, porque la simplificación sí mueve una de ellas. Si el múltiplo fuera tres, la sociedad valdría 43.200 € y lo que se lleva Julián baja en la misma proporción, de 8.398,08 € a 6.298,56 €. Lo recuperado por Marta no baja igual: pasa de 13.317,92 € a 8.217,44 €, porque el nominal de 1 € no se mueve con el múltiplo. La dirección aguanta y el tamaño no, y eso hay que decirlo. Si el abogado cobra 3.000 €, el pacto se paga 4,4 veces en vez de 8,9. Lo que sí es fiel: el escalón del cliff, la rampa de después, y que el recuperado se vaya a cero con recompra a valor razonable en cualquier mes y con cualquier valor de empresa. Y lo que este módulo no puede hacer: decir si una cláusula concreta la va a inscribir un registrador. Eso no se decide con una calculadora.

✍️ Ejercicios resueltos

Ejercicio 1 — Qué se lleva Julián, y qué habría pasado un mes antes. Julián se va el mes 14 de un vesting de 48 meses con cliff de 12. Calcula lo que consolida, lo que le cuesta a Marta recomprar el resto a valor nominal y lo que recupera neto. Repite la cuenta con la salida en el mes 11 y compara.

Ver la solución

Paso 1 — Lo consolidado. ⌊10.000 × 14/48⌋ = ⌊2.916,67⌋ = 2.916 participaciones. Sin consolidar quedan 10.000 − 2.916 = 7.084.

Paso 2 — Las dos bases. 2.916 sobre las 10.000 de Julián es el 29,16%. Sobre las 20.000 de la sociedad es el 14,58%. La segunda es la que vale para repartir dinero.

Paso 3 — En euros. La sociedad vale 57.600 € y hay 20.000 participaciones, así que cada una vale 2,88 €. Julián se lleva 2.916 × 2,88 = 8.398,08 €.

Paso 4 — Lo que paga Marta. El pacto dice mal saliente, y mal saliente es valor nominal: 7.084 × 1 € = 7.084 €.

Paso 5 — El neto. Sin pacto, Julián se llevaba 28.800 €. Con pacto se lleva 8.398,08 €, y Marta pone 7.084 € de su bolsillo. 28.800 − 8.398,08 − 7.084 = 13.317,92 €.

Paso 6 — El mes 11. Cliff de 12, así que consolida cero. Marta recompra las 10.000 por 10.000 € y se queda con el 100%. El neto sube a 28.800 − 0 − 10.000 = 18.800 €.

Paso 7 — La comparación. Treinta días mueven 5.482,08 € de un bolsillo al otro.

Un cliff no es una penalización: es una fecha. Lo que se discute nunca es la fecha. Es no haberla dicho.

Ejercicio 2 — El mismo pacto con el precio cambiado. Repite el ejercicio 1 con una sola diferencia: la recompra de lo no consolidado va a valor razonable en vez de a nominal. Calcula lo que recupera Marta y explica el resultado.

Ver la solución

Paso 1 — Lo que paga ahora. 7.084 participaciones × 2,88 € = 20.401,92 €.

Paso 2 — El neto. 28.800 − 8.398,08 − 20.401,92 = 0,00 €.

Paso 3 — Por qué sale redondo. No es cosa del mes 14. Llama v al valor por participación y n a lo no consolidado. Lo que Julián deja de llevarse es n × v. Lo que Marta paga es n × v. Se restan y queda cero, con cualquier n y cualquier v.

Paso 4 — Entonces, ¿para qué sirve? Para dos cosas que no son dinero. Marta recupera el control: pasa del 50% al 85,42%, y la sociedad deja de estar empatada. Y recupera participaciones que ofrecer al siguiente, que si el reparto necesita otro socio valen más que el efectivo.

Paso 5 — La cuenta general. El valor trasladado es (valor razonable − precio de recompra) × no consolidadas. Con nominal, (2,88 − 1,00) × 7.084 = 13.317,92 €. Con valor razonable, cero. Con un precio intermedio del 50%, (2,88 − 1,44) × 7.084 = 10.200,96 €.

El calendario se negocia en voz alta y el precio de recompra se firma en una línea del anexo. Por eso el que sabe pelea el anexo.

Ejercicio 3 — La ruleta rusa, y por qué no es neutral. Marta y Julián están al 50% y no se ponen de acuerdo en nada. El pacto lleva una cláusula de ruleta rusa. Marta pone precio al 50% de Julián: 28.800 €, la mitad exacta del valor de la sociedad. Analiza el mecanismo y di si protege a los dos por igual.

Ver la solución

Paso 1 — Cómo funciona. Quien activa la cláusula pone un precio. El otro elige: o vende su parte a ese precio, o compra la del primero por lo mismo. El que pone el número no sabe de qué lado va a quedar.

Paso 2 — Por qué eso la hace honrada. Si Marta pone un precio bajo para comprar barato, Julián le compra a ella barato. Si lo pone alto para vender caro, Julián le vende caro. El único precio que le conviene es el que cree que vale de verdad. Es partir la tarta y que elija el otro.

Paso 3 — Y por qué no la tumba el Código Civil. La regla es que el precio no puede quedar al arbitrio de uno de los contratantes. Aquí no queda: quien pone la cifra asume las dos posiciones posibles y no elige cuál. La cláusula está diseñada alrededor de esa regla, no contra ella. El artículo va en la tabla de citas por confirmar.

Paso 4 — La cuenta que rompe la simetría. Para comprar, Julián necesita 28.800 € en efectivo, ya. En la distribuidora gana 1.450 € al mes. Son 19,9 meses de nómina entera, sin comer. Marta tiene la panadería y sus 135 € de beneficio diario en el mostrador, que están en Microeconomía.

Paso 5 — El resultado. Julián solo puede vender. La cláusula es simétrica en el papel y unilateral en la práctica: Marta decide el precio sabiendo que el otro no puede ejercer la mitad de la opción.

Paso 6 — Qué se hace entonces. Tres arreglos, y los tres se escriben antes. Un plazo para financiarse, de noventa a ciento veinte días desde la oferta. Un precio mínimo referenciado a un múltiplo pactado del EBITDA, para que la cifra no la invente quien dispara. Y un tercero que valore si el otro lo pide, con el experto del artículo 353 como red.

Un mecanismo justo entre iguales es un desahucio entre desiguales. Antes de firmar una cláusula de salida, mira quién tiene el dinero para ejercerla.

Lo que hay que preguntar antes de firmar

Seis preguntas. Si alguna no tiene respuesta por escrito, todavía no hay pacto.

  1. ¿Qué calendario y qué cliff, y valen para los dos o solo para uno?
  2. ¿A qué precio se recompra lo no consolidado, y quién decide si soy buen o mal saliente?
  3. ¿Hay arrastre? ¿Hay acompañamiento? ¿Están los dos o solo el que le conviene al otro?
  4. ¿Qué pasa si empatamos, y qué pasa si uno se muere?
  5. ¿Qué está en estatutos y qué está solo en el pacto?
  6. ¿Quién puede firmar en nombre de la sociedad él solo?

Y la séptima, que no es una pregunta. Esto lo revisa un abogado mercantil antes de firmarlo. Aquí se explica de dónde sale cada cifra y por qué existe cada cláusula. Redactar una que un registrador inscriba y un juez aplique es otro oficio.

Quiz — El pacto de socios

12 preguntas — se supera con 70% o más.